Primer paso: marcar objetivos

Por norma general, las empresas saben cuál es su objetivo final: vender. Pero desgraciadamente algunas no saben cómo llegar a él.

Lo primero que debemos hacer es marcarnos unos objetivos. No puedes empezar a andar sin saber dónde quieres ir, a no ser que simplemente quieras pasar el rato, cosa que no es muy común en las empresas puesto que hay dinero de por medio. Así que no demos vueltas de más e intentemos escoger el mejor camino. ¿Cuál es mi objetivo?

Objetivo

Si sabes cuál es el fin será más fácil saber por dónde empezar. Puedes marcarte tantos objetivos como quieras, pero que todos sean realizables y acordes a la realidad. Un consejo: no intentes conseguir todo de golpe, es mejor ir poco a poco y con buena letra; sin que ello signifique apalancarse ni sentirse excesivamente cómodo. Siempre es bueno ponerse retos que nos animen a trabajar por ellos.

Un objetivo mal establecido puede hacer que escojas mal el camino, te precipites y te desinfles al no conseguirlo. Un aspecto importante es que sea cuantificable, no vale con decir “quiero vender más”, sería muy confuso ya que ¿Qué es vender más?
Obviamente, el objetivo no debe ser estático. Pensemos en qué es lo que queremos, qué limite nos marcamos como mínimo y cuál es el punto máximo al que podríamos llegar.

Una vez que sabemos dónde queremos llegar y desde dónde, habrá que marcar el camino y el tiempo para cubrirlo. ¿Cómo llegaré?

Este aspecto es vital, pues de él dependerán los resultados. Es bueno marcarse unas metas durante el transcurso (check points) y desarrollar la estrategia a seguir.
En ocasiones, las prisas y las ganas de tenerlo todo o la inexperiencia hacen que comencemos algo y vayamos improvisando por el camino, pero no, eso no funciona. Si decides actuar así, en seguida pierdes la orientación tú y tu equipo, y estarás dando vueltas “a verlas venir” o tendrás que volver al punto de partida.

En el transcurso podemos modificar la ruta porque veamos algo que anteriormente no habíamos visto, porque encontramos una alternativa mejor o porque el entorno hace que tengamos que tomar otro rumbo; pero lo importante es que no perdamos de vista el final.

Conclusión: mejor invertir tiempo en desarrollar bien la estrategia a seguir, que empezar a probar cosas sin seguir un plan y simplemente “ver que pasa”.

Aquello que te hace único

Tras un largo parón en el blog,  vuelvo a ponerme con ello. Hoy me apetece hablaros sobre esas cosas que, aún no sabiendo por qué, son especiales y diferentes.

En el marketing y la comunicación, es muy importante destacar aquello que te hace diferente del resto, aquello que te hace único y por lo que tus clientes se decidirán por ti. Pero para que ellos lo sepan, primero debes tenerlo claro tú. Y es que no es lo mismo remarcar esa diferenciación que inventársela. Muchas empresas quieren dar a entender que son “the only one”, que lo que hacen es diferente a las demás y, como no, que son las mejores.  Pero luego viene la desilusión en la prueba del producto, “es que son todos iguales”.

Con ello quiero decir que debes buscar dentro de ti y dentro de tu empresa que es lo que te hace ser distinto, y si no lo encuentras deberías buscar algo que te haga especial. Esta es una tarea que el empresario o emprendedor deberían tener clara antes de montar cualquier negocio, “¿Qué me hace a mi diferente?, ¿Por qué me elegirán a mi?” Al igual que una persona debería pensar eso mismo al enfrentarse a una entrevista de trabajo.

Puede parecer una tontería, pero si se intenta engañar a una persona a través de la comunicación, ésta se mosqueará y probablemente se lo cuente a su entorno. Estudios demuestran que una persona descontenta, difundirá más su molestar que otra que no haya tenido ningún problema. Este hecho combinado con la potencia y rapidez de los medios sociales, hace que tu empresa pueda ponerse en el punto de mira.

Al final, el que más éxito tiene no es aquel que lo hace perfecto, sino aquel que demuestra ser especial y poseer un valor diferente. Existen muchos ejemplos de empresas que han buscado crecer a través de la diferenciación, como Apple, pero este concepto también es muy válido para las personas. Hay cantantes que han llegado a la cima por ser especiales, como Michael Jackson; equipos de fútbol por darle otro concepto a este deporte, como el Barça; cocineros que se han atrevido a innovar con la comida, como Ferrán Adria; o miles de ejemplos que podéis ver a vuestro alrededor. ¿Acaso vuestra pareja o amigos no son especiales para vosotros? Esa es la chispa de la que hablo.

London Eye

London Eye

Por ello, si eres una empresa busca aquello que te hace diferente de las demás y demuéstralo; y como persona piensa en aquello que te haga distinta al resto, así sabrás como venderte en una entrevista de trabajo o a qué dedicarte en un futuro

Piensa diferente, anticípate y no te conformes.